Uno de cada tres

Por consejo médico, dejé de hablar con las paredes. Ahora lo hago en este sitio.

25 marzo 2006

Idea

Leído en la entrevista a un psicólogo en El Mundo de hace un par de días. Y cito de memoria.
"En un mundo donde todos somos cada día más parecidos, la lengua, la comunidad pasan a ser elementos fundamentales de tu identidad personal"
Es un tema para hablar, en otro post.
Otro tema para escribir: cuando un períodico de hace dos días te parece algo fresquito.
Y me voy a ser educado.

24 marzo 2006

Impedimento

Me gustaría escribir sobre más temas...
pero hoy estoy demasiado perjudicado y mañana voy a tener que madrugar, y me voy a levantar con una cruda del tamaño de un camión...
Quién sabrá lo que significa la frase anterior..
Siempre me ha gustado imaginar que, una mañana, me levanto y estoy en un tiempo anterior, pero, claro, sabiendo todo lo que sé ahora.
Quien pudiera tener una segunda oportunidad.
El hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces y, encima, no aprende. Daría igual, convéncete. Seguirías siendo tu mismo, lo que introduciría el mismo error en la ecuación de tu vida. Por algo aprendiste hace tiempo que la vida empieza cada mañana y aún no lo has aprovechado.

palabras: felicidad , la acontecida y el relativismo

He leído un blog, el de Su, no me acuerdo como llegué a él. Y como no sé como se ponen enlaces aquí, pues buscad en la página de entrada de blogger "estoy acontecida". Comenté un artículo (post?) sobre Cuba, de la que volvió Su hace ya algún tiempo, apesumbrada por la pobreza y la felicidad ficticia (ficticidad?) del pueblo cubano.
Estamos teniendo un conflicto con las palabras "felicidad" y "pobreza". Posiblemente también debería entrecomillar "conflicto".
Las palabras, como todo, acaban pareciendo según el cristal con que se mira. ¿Qué es pobreza? Es un indicador económico, un estado de ánimo, es no poseer televisión, ¿qué es?
Antes las palabras me parecían certeza. Desde hace algún tiempo, ya no.
Levi Strauss, unos pantalones vaqueros y un famoso sociólogo, o antropológo, que ya no me acuerdo, hablaba de los círculos culturales. Según esta teoría, cada sociedad (la española, la francesa, la de los yanomamis, la de los bantús) tiene unos referentes culturales, unas definiciones, actuaciones, modos de ser que difícilmente pueden ser comprendidos por las personas ajenas a ese círculo cultural.
Hace tiempo, tuve una discusión sobre ese tema, relativa a la ablación de las mujeres que se da en ciertas sociedades. Por qué es mala? Básicamente, y expresado de manera simplista (llevo algunas copas de más), porque la juzgamos desde la Declaración de Derechos Humanos, que fue elaborada por franceses ilustados y revolucionarios. y que se impuso en su tiempo como referente de nuestra sociedad (la occidental).
El Levi viene a cuento porque cada vez creo que cada persona es un círculo cultural. Dicho en tópico, cada persona es un mundo. Un mundo aislado, con unas muy limitadas posibilidades de conectarse con otro mundo. La ficción de que las palabras, el lenguaje, nos sirven para interactuar con otras personas, es sólo eso, una ficción.
Pobreza para Su es un indicador económico (como los del FMI, que decía yo en su blog). Para mi es un estado del alma, que no depende ni siquiera de las ropas.
Alma es para ti una cosa. Para algunos ni siquiera existe "eso". Pregunta 1: Cómo pueden comunicarse dos personas sin, al menos, antes aclarar lo que cada palabra significa?
Aprendí, que una comunicación necesita un receptor, un mensaje y un emisor. Está claro lo del emisor y el receptor. Pero ¿hay una teoría sobre como los conceptos, creencias, experiencias de cada persona influyen en su mensaje?
Somos mundos ajenos, imposibles de entablar relación. Porque todo depende del cristal con el que miramos.
Y creo, para mi desgracia, que estoy cayendo en el relativismo más absoluto. Estoy perdido.

22 marzo 2006

Brutus

Cuando he utilizado mi nombre en esos mundos de por ahí y por aquí, alguien me ha planteado por qué utilizo ese seudónimo.
Decimos Junius Brutos era un senador conservador romano, que se enriqueció a base de prestar dineros a gente desesperada (la hipoteca, que ya les llegaba al cuello). Cuando se rebeló por primera vez contra Julio César y perdió la batalla de Farsalo se apresuró a pedir perdón por medios epistolares al César, cosa que consiguió, en parte debido a que su madre tenía un affaire con el Julito).
Cuando el César agrupo todo el poder en sus manos, Brutus empezó a conspirar junto con su cuñado. Le presentaron una petición falsa, junto con un grupo de senadores y uno de ellos, Galba, le rebanó el pescuezo, a lo que los demás reaccionaron clavándole sus puñales, incluido nuestro amigo.
Huyó a Atenas, donde al parecer leyó algo de filosofía, principalmente en el tiempo que le dejaban los preparativos para una nueva guerra contra Roma.
En una de las batallas, se vió rodeado, y se clavó su propia espada.
Me viene a la memoria una frase de los Luthiers, cuando dicen "... regicidio, que significa matar a un rey, o parricidio, matar a un padre, suicidio no es matar a un suizo".
Clasifiquemos, taxonomicemos a nuestro querido Brutus: ¿Tiranicida, o Asesino?
Al menos estareis de acuerdo en que era de ideas fijas, eh? Se le puso entre ceja y ceja liberar a Roma, y por más que le daban caña, el dale que te dale. Poseso. Brutus. Yo también, hijo mío.

Maniqueismo, gimnasio y taxonomía

Esta mañana, el gimnasio olía como un gimnasio. Cierto tufillo dulzón, incomparable a cualquier otro. Como ya dije, el calor ha inundado ya el ambiente, y supongo que eso ha contribuido al incremento exalativo de los cuerpos humanos. Curiosamente, allí no había mosquitos.
En este gimnasio, todas las paredes están cubiertas de espejos. Los musculados hombres que se reflejan en ellos se pasan el tiempo (ad)mirando el desarrollo de su físico, y no deben estar (todavía) contentos con él, ya que siguen machacándose en series de 20 sentadillas. La primera frase que se me viene a la mente cuando paso por allí es: fisicamente desarrollados, mentalmente deficientes.
El maniqueismo fue o es (deja de serlo porque ya no tenga adeptos?) una secta que fundó Mani. Mani creía básicamente que el mundo era la lucha entre el bien y el mal (arhiman y ormuz, con propias palabras del Mani). Así en el hombre conviven Dios (en el alma) y el diablo (en el cuerpo). Cada cosa es o mala o buena.
Las tendencias dicotómicas: cultivar el cerebro, cultivar el cuerpo.
El término medio: ¿la virtud? ¿o ni chicha ni limoná?
La taxonomía: ciencia y arte de la clasificación.
Generalmente, no nos gusta ser etiquetados, al menos negativamente. Pero sí clasificamos, es una tendencia no sé si innata, pero sí sé que nuestros padres ya nos enseñaron lo que era malo. Clasificamos con unos criterios, aunque casi todos lo hacemos con prejuicios y, a veces, envidias (cada cual con los propios) y empobrecemos la realidad de esa persona.
Ah, Fulano, es simpático, Mengana, que buena está, Zutano va al gimnasio y está cachas.
Con la clasificación reducimos la realidad a etiquetas, y la manejamos mejor. Pero que rica es la realidad, que inabarcable. Veo a Zutano admirándo sus pectorales y pienso, deficiente mental. Qué fácil es. Veo a la chica que me ayuda a mantener la casa en estado decente y pienso "negra" y luego uno la palabra "negra" en mi esquema mental con la palabra "inferior" y ya la liamos. Y así reduzco la realidad a pedacitos fáciles, para mayor comodidad y conveniencia.
Pregunta 1: ¿puedo vivir sin taxonomía?

21 marzo 2006

Primer día de calor y mosquitos

Hoy ha sido el primer día de calor. Pantalones de lino y camiseta de manga corta (que corto y que largo ha sido el invierno, según el cristal con que lo mire). Llevaba mis zapatos de invierno y calcetines. Algo que indicaba que el frío se había retirado de improviso (Pregunta 1: ¿se retira el frío a sus cuarteles de invierno?) ante la invasión de las hordas del frente cálido.
Los mosquitos eran la avanzadilla de la canícula, que llegó con días de antelación. Penetraron en casa aprovechando los huecos de las ventanas y atraidos por la luz de los halógenos, en torno a los cuales se agrupaban por millones (igual estaban celebrando un macrobotellón).
Siempre he sido un blanco preferido para ellos. Ya en cuando viví en el Caribe, venían a alimentarse a mis tobillos con fruición. Al otro lado del mundo ha debido llegar la fama de mi sangre, porque aquí también me mortifican; la información ha debido modificarse por el camino (pasa a menudo con los rumores, aunque sean ciertos en el origen), de tal manera que aquí los repugnantes parásitos alados tienen como objetivo predilecto mis manos. Aquí, al menos, los puedo combatir con el flih, que decía mi abuela, y las pastillas. Para ellos soy un restaurante self service; Pregunta 2: si un cerdo, o una vaca, o un esturión, pudiera escribir un blog sobre este mismo tema, el parásito repugnante ¿sería yo?
A propósito, lo de la sangre dulce es un bulo. Los mosquitos son atraidos 1) por el calor que tu cuerpo desprende, y 2) en caso de igualdad en la cantidad de calor desprendido, por el olor personal de la persona en cuestión.
Pregunta 3: ¿a qué huelo yo? Repuesta 1 a pregunta 2: para los mosquitos, a gloria bendita.

Los girasoles ciegos

Los girasoles ciegos.
Alberto Méndez.
Anagrama
(yo tengo la octava edición)
En los anaqueles de las librerías, aparte de la cohorte de Danes Browns, Matildes Asensis, misterios mediavales y finales felices, he encontrado Los Girasoles Ciegos, de Méndez.
Son cuatro historias tremendamente tristes, sin el menor hueco para la esperanza, engarzadas de manera sutil, sobre los perdedores de la guerra civil española. Derrotas las llama Méndez, que muestra como hay perdedores incluso entre los victoriosos vencedores. Sobre estos dice "se amalgamarán con quienes han sido derrotados, de los que sólo se diferenciarán por el estigma de sus rencores contrapuestos".
Usando las palabras justas, los términos precisos describe las historias de los derrotados. El libro me habla de la desesperanza, de la tristeza de una postguerra que no todos conocemos, y que toco vivir de cerca a nuestros padres, abuelos. No está tan lejos.
Méndez abre la llaga de los perdedores, que han sido ignorados por nuestra historia, y es curioso, no he encontrado ni una sóla tendeciosidad en el libro. Una prueba más de la maestría con la que está escrito. Habla sobre personas, situaciones, y lo hace sin señalar buenos y ni malos; solo habla de la condición humana, que sale a flote - o se hunde- después de la catástrofe.
Leyendo las noticias, al hablar de política con los amigos, me da que pensar que nosotros seguimos viviendo con el "estigma de los rencores contrapuestos". Que las dos españas no es un tópico más; un tema para otro sitio.
¿Cómo se puede pasar un magnifico rato leyendo historias tan tristes?

Este Blog es un lapsus

Poseso, un lapsus. Yo debería estar dormido, o haciendo otras cosas que, por ejemplo, aumentaran mi magra cuenta corriente y/o aumentaran mi dignidad como animal racional.
En fin, basta de autojustificaciones, la primera de uno de los libros más tristes que he leido en mi vida, que me ha encantado.
Los últimos días del autor no son precisamente mi ideal de vacaciones. Publico mi primer libro, es un exitazo de ventas y crítica, y voy y me muero. Y luego venga premios, que jodía es la vida, o mejor dicho, que jodía es la muerte...